miércoles, 29 de marzo de 2017

El Dios Hindú de la destrucción, el caos y la naturaleza


Señor Shiva.


Shiva es el dios de la destrucción, no por ello es un dios vengativo, ni tampoco esta a cargo de la muerte de los seres vivos; esta función la cumple el dios Yama (Dios de los muertos). Su papel es mucho más trascendental, traer la destrucción de la creación para que todo pueda ser creado nuevamente. Sin destrucción, no hay creación. Así que el papel de Shiva es primordial.
Es generoso casi hasta el punto de ser engañado, inocente pero no por ello estúpido. Todos son sus amigos, incluso los demonios y los malos espíritus. Tan cerca del amigo como del enemigo, Shiva es el dios más benevolente… La figura más importante es el Shivá danzante, baila al compás de su Damaru.

La Creación del señor Shiva en este mundo

Hijos, la vibración alcanzó a Brahman desde la Resolución Primordial. A partir de ésta, llegaron las tres gunas (cualidades), sattva, rajas y tamas. Estos tres se representan como la Trinidad, Brahma, Vishnu y Shiva. Todos Existen dentro de uno mismo. Lo que vemos que existe en el Universo, existe en realidad en nuestro interior.
Antes de la creación, Shakti (la Naturaleza Primordial, la Energía Cósmica) escuchó una voz etérea. La voz decía: “Solo hay tristeza en la creación. No debes tratar de hacerlo”. Era la voz de Shiva (la Conciencia Pura). Shaktirespondió: “¡No! ¡Es necesario hacerlo!”
Después de la creación, Shiva, el aspecto de la conciencia pura, se alejó. Se fue y se escondió. En realidad, Él no tenía nada que ver con todas estas cosas que sucedían a su alrededor. Más tarde, Shakti se apresuró a acudir a Él para quejarse: “No tengo paz. Mira, los hijos me están reprendiendo. Se me culpa de todo. Nadie se ocupa de Mí.”
Shiva dijo: “¿Acaso no te dije entonces mismo, que así iba a ser y que no tenías que seguir adelante? Ahora has creado un tumulto siguiendo con esto. ¿No eres la persona responsable de todo lo que ha sucedido? Cuando Yo estaba solo, no había ningún problema, ¿lo había acaso?”

Rasgos principales del señor Shiva

El tecer ojo: el tercer ojo de shiva en su frente es el ojo de la sabiduria, conocido como bindi. Es el ojo que ve más allá de los evidente. Es consecuencia a Shiva se le conoce como Tri-netri-Ishwara (señor de los tres ojos). El tercer ojo de Shiva es comúnmente asociado con su energía salvaje que destruye a los malhechores y los pecados.
El collar de cobra: el dios Shiva está más allá de los poderes de la muerte. Ingirió el veneno Kaiketu para el bienestar del universo. Para no ser herido se dice qeu su consorte Parvati ató una cobra alrededor de su cuello (Manasá) Esto retuvo el veneno en su gargata y, por consiguiente, la tornó azul. De ahí su nombre (garganta azul). La peligrosa cobra representa a la muerte, que shiva ha conquistado completamente. shiva también es conocido como Nageswara (señor de las serpientes). Las cobras alrededor de su cuello también representan la energia dormida y yaciente.
Media luna: Shiva lleva en su frente la luna en su quinto día (pachami). Está ubicada cerca del tercer ojo y demuestra el poder de Soma (la ofrenda sacrificial, que representa la Luna). Significa que Shiva posee el poder de la procreación junto con el de la destrucción.
Cabello enmarañado (jata): el ondeo de su cabello lo representa como el dios del viento, o Vayu, que es la forma sutil de aliento presente en todas las formas vivientes. Por consiguiente, es Shiva como la línea vital de todos los seres vivos.
El Ganges: el sagrado río fluye desde el cabello de Shiva. El rey de Bhagiratha pidió a la madre Ganga que descendiera en este planeta para que purificara sus pecados y los de los huanos. El dios shiva ofreció su enmarañado cabello para detener su caída desde los planetas celestiales. El flujo del agua es uno de los cinco elementos que componen en unvierso y desde el cual la Tierra nace. El Ganges también representa fertilidad y el aspecto creativo de Shiva.
El tambor: el sonido del damaru en la mano de Shiva es el origen de la palabra universal que da origen a todo lenguaje y expresión.

Shiva lingam, el simbolo de protección de este universo

El Shiva lingam no es un símbolo de una religión en particular, sino que en realidad significa un principio científico de protección de este universo, un universo donde a Shiva se le rinde culto:
En la India, durante miles de años, el Universo se conoce como Brahmandam, lo que significa el “gran huevo”. Brahman significa el absoluto supremo o más grande. El Shiva lingam es un microcosmos de ese huevo cósmico.
Cuando adoramos el Shiva linga, estamos adorando, en realidad, el Universo entero como la Forma Auspiciosa (protectora) y como la Conciencia Divina; no se trata de adorar un Dios que está sentado en algún lugar más allá del cielo. Esto nos enseña que cualquier servicio desinteresado prestado al Universo, incluyendo a todos los seres vivos, es el culto de Shiva.
La Realidad Absoluta, es la Fuente y Soporte de todo. Está desprovista de atributos, características e imagen. ¿Cómo puede ser descrita sin atributos? En este difícil contexto, los sabios encontraron un símbolo para representar esta etapa inicial entre Brahman y la creación: el Shiva linga. Significa la creación del Universo a partir de Brahman. El Shiva linga es el símbolo que los Rishis (los sabios videntes) utilizaron para revelar la verdad que ellos poseían, de una manera que la gente sencilla podía entender.
La palabra Shiva significa “auspicioso” o protector. La protección no tiene una representación perceptible. Mediante la adoración del Shiva linga, que es un símbolo de buen augurio, el devoto recibe lo que es auspicioso, es decir la protección.
“Hijos míos, la gente solo habla así porque no entiende el principio que hay detrás del Shiva linga. Cada uno lo ve todo bueno o malo dependiendo de sus propias tendencias internas.”
Él nos ha creado en la tierra. La tierra entera es creada por él, y él gobierna el cosmos con sus propias leyes. Sólo él conoce la ley del Karma en su totalidad. Los árboles, las piedras preciosas, animales salvajes, bacterias, peces, y todos los demás seres vivos nacen de sus manos. Él crea los átomos y moléculas. Él crea gases, líquidos y sólidos… Su nombre es lo más sagrado.
Coreando su nombre puede hacer que una persona se libre de sus impurezas. Aparte de él, todo lo demás puede cambiar. Sólo él sigue siendo el mismo en todo momento y en todo lugar. De acuerdo a los textos sagrados, Shiva no tiene forma, ni color y no se puede sentir, él no puede ser destruido por nada. No se puede describir de ninguna manera.

Shiva Nataraja, rey de la danza

Nataraja (‘el rey de la danza’) es un nombre sánscrito del dios hindú Sivá en tanto realizador de la frenética danza (tándava) para destruir el universo y prepararlo para que el dios Brahmá de cuatro cabezas inicie el proceso de la recreación. Esta danza de Shivá se plantea como un baile de destrucción-creación.
-El fuego o Agni, en su mano superior izquierda, que representa la destrucción de los mundos. Es el contrapunto al damaru (tambor).
-El damaru, el tambor con el que da forma a la creación por medio del sonido, en la mano superior derecha.
-El Abaya Mudra, en la mano inferior derecha, el cua bendice, protege y ahuyenta a todo temor.
-La salvación, es lo que simboliza la posición de la mano inferior izquierda.
-Shiva baila el tandava, el baile sagrado con cuyos pies destruye y con sus manos crea. Un ser dividido en dos, el que hace y deshace.
-La danza de Shivá está compuesta por la combinación siempre fluyente de sus cinco actividades. El poder de la creación está representado por la mano derecha en alto y el tambor, sobre el cual toca y produce las vibraciones de las que emanan los ritmos y ciclos de la creación.
El poder de mantener está representado por la mano derecha de abajo en un gesto de bendecir o indicación de no temer. El poder de destrucción se muestra a través del fuego que sostiene en su mano izquierda elevada en una pose de media luna. El poder de ocultar es aquel que esconde la verdad, permitiendo así el crecimiento y eventual cumplimiento del destino, representado por el pie derecho parado sobre el demonio postrado. El poder de revelar brinda conocimiento y libera el espíritu. Este está representado por el pie izquierdo levantado y la mano izquierda hacia abajo como una trompa de elefante.
Puede llevar en su cabello una sirena, una calavera, una cobra o una luna creciente. Los tres ojos simbolizan el sol, la luna y el fuego o los tres poderes; crear, preservar y destruir. Dos ojos representan el mundo de dualidad mientras que el ojo del medio muestra la visión de no-dualidad. Su sonrisa indica una transcendencia imperturbable.

Invocar al señor Shiva mediante la meditación

Medita en la imagen mental de la Murti (imagen del señor Shiva) de media, a dos horas solamente en el Trikuti (entrecejo). Ve y siente que el Señor está presente en todo objeto del universo. Cuando medites, repite mentalmente el Mantra del Devata, ‘Om Namah Shivaya’…. o simplemente escúchalo.
Piensa en atributos de la Deidad tales como omnipresencia, omnipotencia y omnisciencia. Siente que las cualidades Sáttvicas del Ishtam fluyen hacia ti. Siente que posees esas cualidades Sáttvicas del señor Shiva. Sigue este plan. Esto te ayudará a lograr concentración. Deja que la mente se mueva recorriendo las distintas partes del Murti, la pintura o ídolo del Señor Shiva, y medita. Siéntate en tu Asana habitual (postura más cómoda para meditar).
Repite su nombre y piensa en sus atributos, beatitud, luminosidad, amor y otros semejantes, mirando su pintura todo el tiempo. Ahora Piensa en Sus pies de loto, ofrécele tu devota reverencia. Lleva la mente a la piel de elefante que lleva alrededor de Su cintura, luego al rosario de semillas de Rudraksha que adorna su pecho y al hermoso color azul de su garganta (Nilakantha), su semblante sereno irradiando el aura majestuosa de las profundas meditaciones, la mirada introspectiva con los ojos semicerrados en meditación, el misterioso tercer ojo en el medio de la frente.
Luego lleva la mente a la cabellera en mata, la fresca luna creciente y la sagrada Ganga surgiendo del Jata. Vuelve tu mente hacia el tridente (Trishula) en una mano y luego al Damaru en la otra. Haz que tu mente recorra toda Su forma hasta completar todos los detalles. Luego fija tu mente en el rostro o en el punto de partida (los pies).
Repite el proceso una y otra vez, tantas veces como puedas. Mediante la práctica constante, finalmente te establecerás en meditación y tendrás comunión con Shiva.
Sri Swami Sivananda
“Que no haya compulsión en la religión: la verdad se distingue claramente del error: el que rechaza el mal y cree en Dios ha captado el sostener sus manos con más confianza; que nunca se rompan los lazos, puesto quien oye a Dios conoce todas las cosas…”

martes, 14 de marzo de 2017

8 cosas que debes saber del amor verdadero

Amor Verdadero.


Amor verdadero significa saber, reconocer y asumir que las personas tenemos tantos defectos como virtudes, que probablemente nos incomoden costumbres, que no todo es de color de rosa y que no vivimos en un cuento de príncipes y princesas enamorados.

No, el amor verdadero es algo que va más allá de amar las coincidencias. Un amor sincero y verdadero es enamorarse de las diferencias con gran intensidad, ser tolerantes con las incomodidades y abrir las puertas a la confianza.


Uno no puede decir que ama al otro hasta que no se conocen sus demonios, su ira, su enfado y sus contradicciones. Hace falta amar de verdad para comprender que en una relación no todo es belleza, sino que también hay caos y, junto a él, la dinamita.

En resumen, que el amor verdadero es convivir cuidando muchos detalles, armando rompecabezas y montando castillos de ilusiones y desilusiones en el aire. Si asumimos esto conoceremos el verdadero valor de la permanencia, de que hay sentimientos que perduran, que no son de usar y tirar.



Claves para alimentar la idea de una relación sana

Amar de verdad es un gran desafío. Por eso para conseguirlo tenemos que deshacernos de todas aquellas ideas que nos impidan sostener la realidad. Para ello debemos tener claras ciertas premisas que nos ayudarán a saber lo que es y lo que no es el amor verdadero. Veámoslas…

1. Enamórate de ti y de la vida, después hazlo de quien quieras

Para amar sin dependencia ni necesidad hace falta valorarnos a nosotros mismos primero. O sea, para decir “te quiero” primero debes saber decir “me quiero”. El amor propio y el conocimiento de uno mismo es la clave para generar relaciones saludables.

En resumen, para encontrar a la persona adecuada también debemos prepararnos nosotros para una relación. Esto exige un trabajo interior que puede resultar costoso pero que, sin embargo, tendrá grandes beneficios.

“Si el amor fuera un árbol, las raíces serían tu amor propio. Cuanto más te quieras, más frutas dará tu amor a los demás y más sostenible será en el tiempo”
-Walter Riso-


2. Amar es querer sin condiciones ni excepciones

Es natural y normal que no nos guste todo de nuestra pareja. Sin embargo, las diferencias hacen hermoso y completo al amor. Si solo amamos aquello que nos gusta o de la forma en que lo idealizamos, el cariño no se podrá sostener por mucho tiempo, ya que somos seres repletos de luces y de sombras.



3. Amar no es necesitar, es preferir

La dependencia y el amor están tan reñidos que si les obligamos a coexistir, se destruyen. Nadie en la vida tiene la responsabilidad de completar lo que nos falta. Por eso preferir en vez de necesitar tiene como consecuencia directa otorgarle más valor a la persona que queremos, pues la valoraremos por quién es y no por lo que nos aporta.

La resolución de este punto está muy ligada al primero; es decir, necesitamos trabajarnos y cuidarnos a nosotros mismos para no caer en la “necesidad” de que alguien tape nuestras heridas y elimine nuestras carencias. Por eso, la clave del amor verdadero está en nosotros mismos.

4. Ser la pareja perfecta no significa no tener problemas, sino saber solucionarlos

A veces caemos en el error de creer que para que el amor funcione es necesario no tener problemas, no discutir, comprenderse al 100% y siempre estar dispuestos al otro. Sin embargo, el amor verdadero es hacer frente a lo bueno y a lo malo sin ningún tipo de anestesia. Es decir, contemplar la realidad tal cual es y resolver los problemas a través del respeto, del compromiso y de la estabilidad.



5. El amor no crece de la nada, el amor se construye

Para construir el amor es necesario formar un equipo y establecer las normas del juego. Para poder saltar a la cancha deberíamos saber que es necesaria la comunicación, la escucha sincera y empática, los diálogos abiertos y la eliminación de pretensiones.

El amor se construirá con los cimientos del apoyo, del reconocimiento y del cariño verdadero. A través de estas premisas construiremos algo mejor que un amor: una complicidad.

6. Para amar de manera plena debes establecer tus límites emocionales

Una relación sana no está fundamentada en juegos de poder ni en condiciones, sino que se basa en propósitos conjuntos, equilibrados y saludables. Así, deberíamos deshacernos de la idea del sacrificio ligado al amor.

Hay ciertas cosas que no debemos tolerar como son el abuso, el engaño, la manipulación emocional, el maltrato o la violación de nuestros valores. Todos ellos se fundamentan en la falta de respeto y la falta de amor, por lo que rechazarlo significa no sobrepasar nuestros límites emocionales.



7. Al verdadero amor no se le conoce por lo que exige, sino por lo que ofrece

El amor no es control ni exigencia, es libertad y confianza. A pesar de esto, la esclavitud emocional es mucho más común de lo que nos gustaría reconocer; de hecho, es demasiado común encontrarnos con ideas erróneas en cuanto al compromiso y la pareja.

Para eso es necesario eliminar victimismos y reproches que pretenden justificar malas acciones o malas palabras. Este tipo de comportamientos nos mantienen atrapados en una espiral negativa que nutre nuestra relación de oscuridad, desconfianza y falsas expectativas.

Del mismo modo, si por estar al lado de alguien tienes que sacrificar parte de ti y de tu vida, entonces ese amor te está mermando. El amor se basa en el respeto y en el crecimiento individual de cada uno de los miembros de la pareja.

8. Si el amor te aprieta, no es tu talla

Si el amor duele, significa que no es amor, que estamos confundiendo sentimientos y que nos estamos destrozando. O sea, que si nos estamos ahogando es el momento de salir del agua. No somos nosotros los que debemos cambiar para encajar con nuestra pareja, sino que quizás aún no hemos encontrado un zapato a nuestra medida. En el caso de que la relación suponga angustia, lo mejor es dejar ir.

Si un miembro de la pareja veta una parte del otro, es hora de decir adiós y dejar marchar. O sea, es el momento de restablecer prioridades y comprender que de lo que nos hace sufrir es el momento de prescindir.

Cada una de estas claves fundamentarán una relación sana y duradera. Por eso es el momento de deshacernos de todas aquellas ideas que contradigan valores como la libertad, la confianza y el cuidado de uno mismo.




Fuente original de Raquel Aldana.