lunes, 19 de septiembre de 2016

La Gran Hermandad Blanca

 
APRENDAMOS ALGO SOBRE LA GRAN HERMANDAD BLANCA


Hace ya millones de años, cuando el Amado Sanat Kumara, Señor de Venus se ofreció para traer Su Luz y Amor hacia la atmósfera del Planeta para salvarlo de su desintegración, asumió el Cargo de Señor del Mundo, recibiendo el total y completa autoridad sobre el progreso de los hijos de los hombres. Sanat Kumara y Su Consejo establecidos en Shamballa diseñaron un sistema de entrenamiento a fin de enseñarles a los hijos de la Tierra como expandir sus propias Chispas Divinas y convertirse en Señores de la Llama iluminando por sí mismos su Planeta sin la asistencia de otras Estrellas.. 

Así este Gran Ser y Sus Colaboradores en preparación para ese DÍA, establecieron una Gran Orden Espiritual de Seres Divinos conocida como LA GRAN HERMANDAD BLANCA, cuyos deberes y Servicio eran aquellos de interesar, enseñar, guiar y proteger a los hijos de la Tierra, y eventualmente, atraerlos dentro de la Hermandad y dejarlos asumir los cargos y responsabilidades originalmente ejercidos por los Seres Voluntarios, oriundos de mundos mas evolucionados. A través de Su propio Amor y Radiación, esta Hermandad comenzó a despertar la Luz Espiritual en las almas de algunos miembros de la raza.. Estos egos comenzaron a agitarse de su dormir y a responder a la Presencia y Llama del Amor de Sanat Kumara...

Desde lo interno de la gran masa de durmientes, comenzaron a estirarse hacia arriba en conciencia, y los Maestros, los cuales se estiraban hacia abajo, comenzaron a efectuar los primeros encuentros entre los seres de la Tierra y del Cielo. Las primeras almas que respondieron así fueron ( en vidas posteriores) el Señor Gautama y el Señor Maitreya. , los primeros que solicitaron admisión al Consejo de Shamballa, demandando entrenamiento y asistencia para prepararse y estar en capacidad de unirse al gran trabajo de convertirse en Portadores de la Luz en el mundo de los hombres. Cuanta alegría cundió en Shamballa cuando este par de Espíritus frescos, respondiendo a la Presencia del Amor, probaron que valía el esfuerzo, ya que donde habían venido dos, seguramente que más seguirían.. Y así fue, hasta que ahora miles ya han entrado en la Nomina del Consejo Cósmico, y que los Hijos de la Tierra han asumido la mayoría de los Cargos antes ejercidos por Seres de otras Esferas.
 Estos Hijos de la Tierra han liberado ya al Amado Sanat Kumara y a Sus Colaboradores del Exilio que por cuatro millones, quinientos mil años (sí, leíste bien.) (4.500.000 años), los tuvo sujetos a esta atmósfera terrena, por razón del Dulce Amor.
Hoy contamos con Grandes Maestros Ascendidos que integran la Gran Hermandad Blanca, denominación que denota la blancura de la Luz sin discriminación alguna, aportando el desarrollo de Sus Virtudes particulares en Bien de la humanidad. Cada Maestro determina libremente mantenerse en la atmósfera del Planeta hasta que Su Virtud sea expandida en el Corazón de los seres que la habitan y trabajan en Conjunto moldeando los medios y las formas de alcanzar, como en esa época, la Luz en los corazones y estimularla en su desarrollo y manifestación..
La Causa de esta Hermandad es la del Bien Mundial. El Código de Sus Componentes es la Perfección... Su Lema es saber, osar, hacer y callar.. 

Y Su invitación continua acentúa las aspiraciones de cada uno de nosotros para que nos preparemos y trabajemos conscientemente con Ellos, desde este lado del velo, entrenándonos para continuar luego sirviendo junto a Ellos en otras Esferas. La Luz y la Armonía, el Amor y la Paz nos alinean a Su Radiación y nos capacitan a vivir dentro de Su Protección y Guía..
Puede formar parte de esa Gran Hermandad aun sin haber alcanzado la Ascensión, mientras la conciencia de cada uno este unificada a Su Propósito de expandir la Luz y el Bien por el Planeta..

¿Por qué no imitarlos, hermanos, y formar una Hermandad de hombres sirviendo con un mismo Propósito en mente y corazón, con la misma Pureza de motivo y acción, y unidos por el Amor a la Luz; estimulando y despertando conciencias y sentimientos para ampliar esta Hermandad que cante con su energía una Canción Universal, como lo hace cada Célula Avatar  de este Mundo en expansión? Reflexiones de la Nueva Era...

A LA GRAN HERMANDAD BLANCA, BENDICIÓN. AMOR... Y GRATITUD!!!!!!!! 





domingo, 18 de septiembre de 2016

La soberbia, el principal obstáculo en el camino espiritual

 

La soberbia

Inspirado por la necesidad que tenemos de erradicar la Soberbia de nuestras vidas, me permito hacer esta reflexión, con el propósito de que nos ayude a localizar su origen en nuestra vida y así poder trabajar en la humildad, tal como nos lo pide Jesús.
Definición del concepto:
Existen tres términos relacionados: amor propio, orgullo y soberbia. Para distinguirlos podemos tener en cuenta que la soberbia es más grave que el orgullo y el orgullo que el amor propio, aunque bien pudieran ser sinónimos, ya que la soberbia, el orgullo y el amor propio se manifiestan normalmente bien compenetrados.
  • 1. Del latín superbia, la soberbia es definida por la real Academia Española como "el apetito desordenado de ser preferido a otros". El concepto puede asociarse a la altivez, el engreimiento, la presunción y la petulancia.
  • 2. Estimación excesiva de sí mismo con menosprecio de los demás.
  • 3. Característica personal que implica la constante y permanente autoalabanza.
  • 4. Actitud de constante autoadmiración que hace que la persona en cuestión deje de considerar los derechos y necesidades de aquellos que la rodean al considerarlos inferiores y menos importantes.
  • 5. Pasión desenfrenada por uno mismo. Una actitud que consiste en la propia adoración, en la idolatría personal.
En el punto número cinco de la definición dije que: "La soberbia se puede definir como la pasión desenfrenada por uno mismo. Una actitud que consiste en la propia adoración, en la idolatría personal". Esta definición marca la diferencia con el orgullo que como dije anteriormente, el orgullo es: Exceso de estimación propia y de los propios méritos, por el cual se cree uno superior a los demás. Vanidad. Satisfacción personal que se experimenta por algo propio o relativo a uno mismo y que se considera valioso y, persona que tiene un alto concepto de sí mismo y confía en todo lo que hace porque tiene la certeza de que puede hacer todo bien y que no hay nadie mejor que él. Para ilustrar major la diferencia a mis alumnos del colegio le diría que, "en una escala del 1 al 10, el orgullo puede llegar al 8 en cambio la soberbia al 10 coeficiente dos porque, el soberbio tiene una pasión desenfrenada por si mismo. Una actitud de adoración e idolatría personal. Nunca la persona soberbia podrá reconocer su error aunque en ello -literalmente- le costase su vida".
En nuestra lengua española podemos apreciar que existe una similitud entre ambos términos y que es muy fácil de confundir, sin embargo, se puede diferenciar la soberbia del orgullo porque, el orgullo, puede referirse al sentimiento valioso que se manifiesta por algo que uno hizo, como un trabajo o un esfuerzo. Es lo que señale anteriormente como "orgullo positivo" de que hablan los psicólogos. Sentir esto -señalan los clínicos- no es malo en sí mismo, pero cuando el reconocimiento es excesivo, el sentimiento resulta negativo. En psicología se denomina "narcisismo" a la manifestación exagerada de estos síntomas.
El psiquiatra y catedrático Enrique Rojas, en un studio que ha realizado acerca de la soberbia y el orgullo, es bastante claro en su exposición, de esta manera, y a la luz del conocimiento científico, anexo parte de su documento:
Dice:
La soberbia consiste en concederse más méritos de los que uno tiene. Es la trampa del amor propio: estimarse muy por encima de lo que uno vale. Es falta de humildad y por tanto, de lucidez. Señala además que, la soberbia es la pasión desenfrenada sobre sí mismo. Apetito desordenado de la propia persona que descansa sobre la hipertrofia de la propia excelencia y que es fuente y origen de muchos males de la conducta y es ante todo una actitud que consiste en adorarse a sí mismo: sus notas más características son prepotencia, presunción, jactancia, vanagloria, situarse por encima de todos lo que le rodean. La inteligencia hace un juicio deformado de sí en positivo, que arrastra a sentirse el centro de todo, un entusiasmo que es idolatría personal
Mas adelante Rojas señala que hay dos tipos de soberbia:
  • 1. La una que es vivida como pasión, que comporta un afecto excesivo, vehemente, ardoroso, que llega a ser tan intenso que nubla la razón, pudiendo incluso anularla e impedir que los hechos personales se vean con una mínima objetividad.
  • 2. La otra es percibida como sentimiento de forma más suave que podríamos llamar orgullo.
Por otra parte, -acota- la soberbia es más intelectual y emerge en alguien que realmente tiene una cierta superioridad en algún plano destacado de la vida. Se trata de un ser humano que ha destacado en alguna faceta y sobre una cierta base. El balance propio saca las cosas de quicio y pide y exige un reconocimiento publico de sus logros y que tienen una deformación de la percepción de la realidad de uno mismo por exceso por lo que dejamos de ver nuestros propios defectos, quedando éstos diluidos en nuestra imagen de personas superiores que no son capaces de ver nada a su altura, todo les queda pequeño.
Rojas continúa su explicación diciendo que hay una gradación entre dos estirpes: soberbia-orgullo que van de más a menos intensidad, tanto en la forma como en el contenido. Entre la soberbia y el orgullo hay matices diferenciales, aunque sus características se repiten como denominador común. Se puede resumir así: apetito desordenado de la propia valía y superioridad. Es una tendencia a demostrar la superioridad, la categoría y la preeminencia que uno cree que tiene frente a los de su entorno. En general estos dos conceptos se manejan como términos sinónimos, aunque se pueden apreciar algunas diferencias interesantes.
  • 1. La soberbia es más cerebral, se da en alguien que objetivamente tiene una cierta superioridad, que realmente sobresale en alguna faceta de su vida. Hay una evidencia por la que puede ser tentado por la soberbia, no necesitando del halago de los otros y haciendo él mismo su propio y permanente elogio de forma clara y difusa, rotunda y desdibujada, a tiempo y a destiempo, con ocasión y sin ella. Sus manifestaciones son más internas y privadas, aunque pueden ser observadas por una atmósfera grandiosa que él crea sobre su persona y además, a través de sus máscaras; hay arrogancia, altanería, tono despectivo hacia los demás, que se mezclan con desprecio, desconsideración, frialdad en el trato, distancia gélida, impertinencia e incluso, tendencia a humillar. Otras veces, esas máscaras son de una insolencia cínica, mordaz, con un ritintín de magnificencia que provoca en el interlocutor un rechazo frontal.
  • 2. El orgullo es más emocional. Es una alta opinión de uno mismo mediante la cual la persona se presenta con una superioridad y un aire de grandeza extraordinario. Puede ponerse de manifiesto en circunstancias positivas. En esos casos dimana de causas nobles y puede ser hasta justo. El orgullo de ser un buen cirujano, un buen padre, un excelente poeta, ser de una región concreta de un país... Todo esto está dentro de unos límites normales. Puede encuadrarse en el reconocimiento a una labor bien hecha.
Continúa señalando el psiquiatra Rojas que se pueden distinguir dos modalidades clínicas de la soberbia, entre las cuales cabe un espectro intermedio de formas soberbias.
  • 1. Una es la soberbia manifiesta que es notarial y que se la registra a borbotones, con una claridad absoluta, lo cual suele ser poco frecuente. Hay petulancia y presunción.
  • 2. La otra es la soberbia enmascarada, que es la más habitual y que se camufla por los entresijos de la forma de ser y que es más propia de las personas inteligentes y teniendo un sentido amplio y desparramado que asoma, se esconde, salta y bulle y revolotea por su mundo personal. ¿Cuáles son estos síntomas? Rojas las resume esquemáticamente:
  • Aire de suficiencia y engreimiento que refleja un bastarse a sí mismo y no necesitar de nadie. Engreimiento lleva al hábito altanero.
  • La borrachera de sí mismo tiene su génesis de una zona profunda e íntima donde se elabora esa superioridad. Las manifestaciones más relevantes son: susceptibilidad casi enfermiza para cualquier crítica con un cierto fundamento; gran dificultad para pasar desapercibido; tendencia a hablar siempre de sí mismo, si éste no es el tema central de conversación, enseguida decae su interés en la participación y el diálogo con los demás; desprecio olímpico hacia cualquier persona que aflore en su cercanía y de la que se pueda oír alguna alabanza. Esta embriaguez puede disfrazarse de los más variados ropajes.
  • 1. La soberbia entorpece y debilita cualquier relación amorosa. Cuando alguien tiene un amor desordenado a sí mismo como el descrito, es difícil darse a otra persona y poner los sentimientos y todos sus ingredientes para que esa relación se consolide. Esto hace casi imposible la convivencia, volviéndola insufrible, pues reclama pleitesía, sumisión, acatamiento y hasta servilismo. No podemos olvidar, que para estar bien con alguien, para establecer una relación de convivencia estable y que funcione hace falta estar primero bien con uno mismo.
  • 2. En la soberbia se hospeda una obsesión exagerada por uno mismo, que ha ido conduciendo a una excesiva evaluación del propio mérito. Y afloran términos como alardear, jactarse, vanagloriarse.
Entre la soberbia y el orgullo hay grados, matices, vertientes y cruzamientos recíprocos. Por esos linderos se suele acabar en el narcisismo, patrón de conducta presidido por el complejo de superioridad, la necesidad enfermiza de reconocimiento de sus valías por parte de la gente del entorno y la permanente autocontemplación gustosa.
Freud puso de moda el término narcisismo, recordando a la planta del narciso, que crece a orillas de los estanques y se mira en el espejo que el agua le ofrece.
Termina diciendo Rojas que: Sólo el amor puede cambiar el corazón de una persona. Cuando hay madurez, uno sabe relativizar la propia importancia, ni se hunde en los defectos ni se exalta en los logros. Y a la vez, sabe detenerse en todo lo positivo que observa en los que le rodean. Saber mirar es saber amar. A lo sencillo se tarda tiempo en llegar.
La soberbia en las Sagradas Escrituras.
Mi interés es hacer un análisis de la soberbia desde el punto de vista cristiano, de esta manera, centraré mi estudio en lo que dice la Palabra de Dios expresada fundamentalmente en la Biblia.
La soberbia es el más grave pecado contra Dios, contra el prójimo y contra sí mismo. El hombre se hace autónomo desconociendo su condición de creatura.
  • 1. Números 15:30 "Más la persona que hiciere algo con soberbia, así el natural como el extranjero, ultraja a Jehová; esa persona será cortada de en medio de su pueblo".
  • 2. Proverbios 16:18 "Antes del quebrantamiento es la soberbia, y antes de la caída la altivez de espíritu".
  • 3. Isaías 2:11 "La altivez de los ojos del hombre será abatida, y la soberbia de los hombres será humillada; y Jehová solo será exaltado en aquel día".
  • 4. Proverbios 15:25 "Jehová asolará la casa de los soberbios ..."
La soberbia fue el primer pecado que se cometió en los tiempos inmemoriales con Satanás que se reveló contra Dios llevandose consigo a otros ángeles, y el mismo, ya en el tiempo del hombre, lo llevó al primer pecado de rebeldía, de autonomía, de auto dependencia, de autodominio. Es lo que Dios nos hace ver en su palabra desde el capítulo 3º del Génesis. La soberbia está a la raíz del pecado original y por eso es la fuente y raíz de todos los pecados, y es por lo tanto la puerta para todo otro pecado. La soberbia es fuente de muchos delitos; por eso se ora a Dios el Señor: "Guarda a tu siervo también del orgullo no sea que me domine; entonces seré irreprochable, libre de delito grave" Sal 19:14.
Vanidad, vanagloria, sobre autoestima, ostentación, hipocresía, jactancia, celos, violencia, rencores, prepotencia, son algunos de los vicios que engendra la soberbia. Mientras más se tenga en el corazón es mayor fuente de pecados.
La Igleia Católica habla de la soberbia como uno de los siete pecados capitales.
Dice así: "Los pecados o vicios capitales son aquellos a los que la naturaleza humana caída está principalmente inclinada. Es por eso muy importante para todo el que desee avanzar en la santidad aprender a detectar estas tendencias en su propio corazón y examinarse sobre estos pecados".
El Catecismo señala: Los vicios pueden ser catalogados según las virtudes a que se oponen, o también pueden ser referidos a los pecados capitales que la experiencia cristiana ha distinguido siguiendo a san Juan Casiano y a san Gregorio Magno. Son llamados capitales porque generan otros pecados, otros vicios. Estos son: Son la soberbia, la avaricia, la envidia, la ira, la lujuria, la gula, la pereza.
Los pecados capitales son enumerados por Santo Tomás como siete: vanagloria (orgullo-soberbia), avaricia, glotonería, lujuria, pereza, envidia, ira.
El término "capital" no se refiere a la magnitud del pecado sino a que da origen a muchos otros pecados. De acuerdo a Santo Tomás "un vicio capital es aquel que tiene un fin excesivamente deseable de manera tal que en su deseo, un hombre comete muchos pecados todos los cuales se dice son originados en aquel vicio como su fuente principal". 
Algunas actitudes y posiciones que nos conducen a la soberbia:
  • El sentido de identificación es que permite identificarnos con alguien, algo y nos da un sentido de pertenencia. Con cada "etiqueta" que nos agregamos afianzamos ese sentido de identidad.
  • El Sentido de posesión nos hace "dueños" de algo o alguien: bienes materiales muebles e inmuebles o bienes inmateriales como el sentirse dueño de la verdad absoluta.
  • El sentirse superior, nos hace creer que tenemos más privilegios que los demás, mas sabiduría, más conocimiento, más santidad, etc.
  • El creer que tenemos derechos sobre algo o alguien, a veces estos derechos son dados por el medio en que vivimos, la sociedad…
  • El sentirse indispensable, único que sin nosotros nada funciona correctamente…
La soberbia en el corazón:
Un lugar llamado corazón, es el sitio donde se definen todos los sentimientos. A través de ellos llegamos a alcanzar estados de emoción como en una cuerda floja. Y cuando la cuerda se tensa demasiado, corremos el riesgo de partirnos también el alma.
Hablando de nuestro cuerpo físico, el corazón es lo principal de nuestra vida, por eso las Escrituras nos dice que debemos cuidarlo ya que ahí se puede radicar lo más perverso. Jeremías 17:9 "Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá?" Lo perverso que puede radicar en nuestro corazón es la "soberbia", esta puede llegar a convertirse en una barrera que impida aceptar la corrección de Dios. La soberbia ensucia tanto al corazón que impide aceptar un consejo, o una opinión, es como un murro que hace que no reconozcamos la dirección de Dios. Además, la soberbia nos puede llevar a la jactancia. Santiago 4:16 "Pero ahora os jactáis en vuestras soberbias".
Las Sagradas Escrituras son muy claras en cuanto se refiere al pecado de la soberbia. Veamos algunos versículos:
  • 1. Malaquias 4:1 "Porque he aquí, viene el día ardiente como un horno, y todos los soberbios y todos los que hacen maldad serán estopa..."
  • 2. Proverbios 28:25 "El altivo de ánimo suscita contiendas; mas el que confía en Jehová prosperará".
  • 3. 2 Samuel 22:28 "Porque tú salvas al pueblo afligido, mas tus ojos están sobre los altivos para abatirlos".
  • 4. Jeremías 50:32 "Y el soberbio tropezará y caerá, y no tendrá quien lo levante..."
  • 5. Lucas 1:51 "Esparció a los soberbios en el pensamiento de sus corazones".
  • 6. Isaías 13:11 "Y castigaré al mundo por su maldad, y a los impíos por su iniquidad; y haré que cese la arrogancia de los soberbios, y abatiré la altivez de los fuertes".
Formas de evitar la Soberbia:
La única forma de evitar la soberbia es practicando asiduamente la humildad, la tolerancia, el amor fraterno y la unidad en Cristo. En Mateo 11:29-30 nos dice: "Tomad sobre vosotros mi yugo, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas. Porque mi yugo es suave y mi carga ligera."
Debemos tomar conciencia que tal como Satanás nos ha estudiado y conoce cuando y donde tentarnos, así también nosotros debemos prepararnos para la batalla, aprendiendo de cada caída, analizando cada vez que caemos en tentación, analizando los "por qué", cuando, donde, como, que pensamientos y sentimientos precedieron al pecado.

"Hijo, actúa con dulzura en todo lo que hagas, y te querrán más que al hombre generoso. Cuanto más grande seas, más debes humillarte, y alcanzarás el favor del Señor. Porque grande es el poder del Señor, pero son los humildes quienes le glorifican. No pretendas lo que te sobrepasa, ni investigues lo que supera tus fuerzas. Atiende a lo que se te encomienda… No te preocupes por lo que supera a tus obras, porque ya te han enseñado más de lo que alcanza la inteligencia humana…las especulaciones desviaron a muchos, y las falsas ilusiones extraviaron sus pensamientos. Corazón obstinado mal acaba, y el que ama el peligro en él sucumbe. Corazón obstinado se acarrea fatigas, y el pecador acumula pecado tras pecado. La desgracia del orgulloso no tiene remedio, pues la planta del mal ha echado en él sus raíces. El hombre prudente medita los proverbios, un oído atento es el anhelo del sabio" Eclesiastico 3:1-31
Sea cual sea su agravio, no guardes rencor al prójimo, y no actúes guiado por la soberbia puesto que ésta es "Odiosa al Señor y a los hombres, para ambos es un delito la injusticia. La soberanía pasa de una nación a otra, a causa de las injusticias, las violencias y el dinero. ¿De qué se enorgullece el que es tierra y ceniza? ¡si ya en vida su vientre es podredumbre! La larga enfermedad desconcierta al médico, y quien hoy es rey mañana morirá. Y cuando un hombre muere, recibe como herencia lombrices, bichos y gusanos. Principio de la soberbia es alejarse del Señor, apartar el corazón del Creador. Porque principio de la soberbia es el pecado, el que se aferra a ella difunde iniquidad. Por eso el Señor les infligió asombrosos castigos, y abatió a los soberbios hasta aniquilarlos. El Señor derribó del trono a los poderosos, y en su lugar hizo sentar a los sencillos. El Señor arrancó la raíz de los soberbios, y en su lugar plantó a los humildes. El Señor arrasó los territorios de las naciones, y los destruyó hasta los cimientos de la tierra. A algunos los arrebató y destruyó, y borró de la tierra su recuerdo. No está hecha la soberbia para el hombre, ni la violencia para el nacido de mujer" Eclesiastico 10:7-18
Utilidad de la virtud de la humildad para evitar el vicio de la soberbia
Tomás de Aquino define la humildad como "una virtud moral: no es ni intelectual ni teológica". La humildad, igual que la paciencia, es una virtud moral. Tomás opina que los hombres hipócritas ocultan su falsedad bajo la elegancia de su vestimenta. Por el contrario, los hombres nobles de corazón se muestran tal y como son debido a que "la humildad es el fundamento del edificio espiritual". Es decir, proporciona un soporte firme para la estructura del edificio de la interioridad humana: "fundamentalmente la virtud no consiste en las cosas exteriores, sino en la elección más interior de la mente", porque en último término el hombre virtuoso elige el bien entre toda una serie de alternativas que tienen su razón de ser en el don de la libertad.
En efecto, como Tomás mismo indica, la virtud de la humildad es tan importante que su existencia "supone la conservación y fundamento de las otras virtudes en su ser".
Además, escribe el dominico que "la humildad es alguna disposición para el libre acceso del hombre en los bienes espirituales y divinos". Es decir, es un camino abierto hacia aquello que está más allá de nosotros mismos; la soberbia nos encierra en nuestra propia vanidad, nos impide ver más allá de lo material; en cambio, la humildad amplia la perspectiva de nuestro horizonte vital. Sin embargo, a diferencia de la soberbia que persigue el elogio, "la humildad aleja al alma del deseo desordenado de cosas grandes contra la presunción".
Conclusión:
Hoy es un buen día para arrepentirnos de cualquier arrogancia, soberbia, orgullo o altivez espiritual con la que hayamos ofendido a Dios y a nuestros hermanos en la fe.  Delante de los ojos de Dios, su iglesia urgentemente necesita arrepentirse. Si no aceptamos la Palabra de Dios como reprimenda, entonces Dios mismo nos quebrantará y dará permiso a Satanás para zarandearnos. Y nosotros no queremos eso, definitivamente.




Para reflexionar:
  • ¿Eres incapaz de pedir perdón aunque reconoces que debes hacerlo?
  • ¿No aceptas trabajos humildes y pones excusas para no hacerlos?
  • ¿Culpas de tus fracasos, problemas, sufrimientos, penas a otras personas?
  • ¿Haces cosas importantes solo para agradar a Dios o para que te vean?


Para recordar:
Debes recordar que el orgullo y la soberbia son enemigos poderosos de tu paz interior e impiden enfrentar a tus mecanismos de defensa y enemigos de tu mundo interior. "El temor del Señor es aborrecer el mal. El orgullo, la arrogancia, el mal camino y la boca perversa, yo aborrezco" (Prov. 8:13).
O R A C I Ó N 
Señor Jesús todo mi ser te alaba, te bendice y muestra gratitud eterna por tu sacrificio de redención de nuestras faltas. Por ese amor a tus criaturas, Hijo de Dios y Señor nuestro, te suplico que me liberes del orgullo, de mi prepotencia, de cualquier forma de arrogancia, de la vanidad, de ese exceso de estimación propia que me convierte en una persona indolente, autosuficiente y creyéndome superior a los demás. Te ruego que tu poder destruya las cadenas que me atan a la altivez y a todo apetito desordenado de ser preferido/a a otros. Hazme libre de la satisfacción y envanecimiento por la contemplación de las propias prendas con menosprecio de los demás. Confío en que escucharás mis ruegos y mis pedimentos, pues arrepentido/a como estoy de mis actitudes y acciones, atenderás a este corazón contrito.
Amen y amen, amen
Por favor sigue rezando y pregunta al Señor si estás justificado/a. Permíteme compartir una parábola que Jesús contó:
"A unos que confiaban en sí mismos como justos, y menospreciaban a los otros, dijo también esta parábola: Dos hombres subieron al templo a orar; uno era fariseo, y el otro publicano. El fariseo, puesto en pie, oraba consigo mismo de esta manera: Dios, te doy gracias que no soy como los otros hombres, ladrones, injustos, adúlteros, ni aún como este publicano; ayuno dos veces a la semana, doy diezmos de todo lo que gano. Mas el publicano, estando lejos, no quería ni aun alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: Dios, sé propicio a mí, pecador. Os digo que éste descendió a su casa justificado antes que el otro; porque cualquiera que se enaltece, será humillado; y el que se humilla, será enaltecido." Lucas 18:9-14
ORACIÓN
"Oh Jesús mío, ayúdame a evitar el pecado del orgullo, cuando hablo en Tu Nombre. Perdóname si alguna vez menosprecié a alguien en Tu Santo Nombre. Ayúdame a escuchar, Jesús, cuando Tu voz habla y lléname de Tu Santo Espíritu, para que así pueda discernir, la verdad de Tu Palabra cuando llames a la Humanidad. Amén."

martes, 6 de septiembre de 2016

Los seres Angelicales.


¿Qué son los Ángeles?

Para guardar y alimentar la naturaleza espiritual de la humanidad, y para ayudar al desenvolvimiento de la chispa interna de divinidad dentro de la llama de maestría consciente, la hueste angélica fue enviada hacia la Tierra, para permanecer al lado de la humanidad, radiando el amor, la fe, la voluntad del Padre dentro de la atmósfera y aura de la conciencia Divina y evolucionan-te en cada hombre.
La Hueste angélica estaba bajo la dirección de los siete Grandes Arcángeles, quienes vinieron desde el Sol Central de nuestro sistema, y permanecieron dentro de nuestro Sol físico hasta que los Elhoim hubieron preparado los planetas los cuales iban a estar a su cargo desde la sustancia de luz primordial y sin forma del cuerpo de Dios.
A la hueste angélica, por medio de la asociación con la humanidad y el reino elemental, le fue prometido que ellos, en un momento, podrían alcanzar el estado de Arcángeles y convertirse en poderes guardianes, en sistemas de mundos todavía no nacidos de la conciencia de futuros Señores Solares.
La obediencia a Dios, el creador de todo bien, es la naturaleza de la hueste angélica. La absoluta fe en el "completo poder" de Dios para hacer los así llamados "milagros", es su sentimiento.
Por respeto al libre albedrío elegido por los individuos encarnados sobre la Tierra los atraen sólo aquellos que pueden creer en ellos, los aman y desean servir con ellos. Su innata cortesía no les permite actuar en los mundos de aquellos que los rechazan. Así, un aumento de la conciencia de su presencia y una demanda siempre en expansión de su asistencia es un muy poderoso magneto que los atrae cerca de la gente de la Tierra, y particularmente, a esos que desean tener un contacto consciente con su radiante presencia.
Entre sus muchas y diversas ocupaciones, es sabio para el Chela desarrollar en la conciencia de aquellos que vienen dentro del compás de su esfera personal de influencia, un conocimiento consciente de estos invisibles (para el humano) pero poderosos ayudantes. Esto puede ser hecho más eficazmente cuando el Chela mismo ha aceptado en sus propios sentimientos la existencia y presencia de los ángeles aquí.
El desarrollo de tal convicción de la presencia y realidad de la hueste angélica puede ser activado individualmente en los sentimientos de los Chelas sinceros; pensando en la hueste angélica, invitándolos a asistirlos, contemplando sus retratos y, generalmente, impregnando conscientemente la conciencia externa con las palabras, instrucción y Radiación de los ángeles.
Cuando el Chela se ha probado a sí mismo, sin ninguna duda, que la hueste angélica es real, entonces el aura de ese Chela forma una positiva presión de convicción de la presencia de los ángeles, dentro de los mundos de aquellos que él contacta de vez en cuando.
Cuando un Chela está dudoso en cuanto a la realidad de la hueste angélica, todos sus esfuerzos para convencer a otros de menor luz de la realidad de los ángeles, tendrán poco efecto sobre las conciencias de aquellos que son escépticos e incrédulos
La humanidad, en masa, es influida mayormente por los sentimientos de aquellos a su alrededor. Por lo tanto Nosotros les pedimos hacer de la hueste angélica sus diarios compañeros y así, a través de sus sentimientos de su realidad, ustedes harán mucho para ayudar en el
restablecimiento de la asociación espiritual entre la hueste angélica y la humanidad.
¡PRUEBEN! No a través del esfuerzo de la voluntad humana, sino por el muy grato ejercicio de practicar, mediante sus propios pensamientos y sentimientos, para lograr la aceptación de esos seres angélicos de manera que puedan venir dentro de sus auras, hogares, mundos y asuntos. Así ustedes sirven al Maestro Ascendido Saint Germain, cuya asignación es la unión de los reinos de los ángeles y los hombres en esta Nueva Edad Dorada que Él está destinado a exteriorizar.
¡La hueste angélica es un real gozo para Mí porque su naturaleza es la OBEDIENCIA AMOROSA a Dios y a sus mensajeros, en todo momento!. Entre los ángeles nunca hay los argumentos de "razón" y "lógica" para causar vacilación y retraso en su servicio. Así tanta energía es economizada y utilizada para el desarrollo y cumplimiento del plan divino en cada esfera, en la cual ellos sirven.
Los ángeles Saben que la voluntad de Dios es el bien y se apresuran a llevar las "buenas nuevas" a dondequiera que sean enviados a servir. Este es ciertamente un delicioso contraste para el algunas veces mal dispuesto servicio de la humanidad, cuyas energías son frecuentemente agotadas considerando los "pro" y los "contra" de cada sugerencia hecha por los Grandes Seres, hasta que el momento cósmico del cumplimiento pasa de largo y el servicio que pudo haber sido realizado se deja sin hacer. ¡Dios bendiga a los ángeles!. ¡Yo los amo, a cada uno!
Porque la hueste angélica es tan desinteresada, a menudo aquellos a quienes sirven no saben ni siquiera de la presencia de sus benefactores y no pueden explicarse, incluso a ellos mismos, el despertar del deseo de hacer la Voluntad de Dios. La hueste angélica no está interesada en el reconocimiento de su presencia y servicio, sino sólo con los efectivos trabajos realizados, en despertar el alma hacia un deseo de expandir las fronteras del reino de Dios. Así, muchos individuos sinceros quienes reciben un "llamado a realizar la Voluntad de Dios", se olvidan completamente de la estimulación de ese deseo por los Ángeles del Amor.
Esto es igualmente cierto para los individuos encarnados viviendo sobre la Tierra hoy. La humanidad, en masa, no es capaz de conocer los designios de Dios para ellos mismos o para otros. Ellos han caído bajo el grave error de "juzgar de acuerdo a las apariencias humanas" y no son lo suficientemente pacientes ni amorosos para conocer el  motivo detrás de las acciones que algunas veces son expresadas torpemente por un compañero. Los ángeles del amor conocen el motivo detrás de todos los esfuerzos y, dondequiera que el motivo es sincero, no teñido por el deseo humano de ganancia y enriquecimiento personal, ellos se paran desinteresada y amorosamente en el aura de esas personas, ayudándolas, siempre a cumplir sus aspiraciones, sueños, visiones e ideas. Literalmente estrechan a tales personas en sus brazos de amor, soteniéndolos a través de horas de prueba y aparente fracaso, hasta que los individuos tienen éxito y otra expresión de la Santa Voluntad de Dios se hace disponible par el beneficio de la raza.

Arcángeles de los 4 elementos.





Es importante aclarar que los ángeles no son espíritus. Son entidades de Luz que moran en el 6º plano de vibración supraenergética y cumplen distintas funciones, siempre para servicio del ser humano. No sólo son mensajeros divinos, como el amado Arcángel Gabriel. También hay ángeles protectores que tratan de evitar accidentes u otras desgracias, salvo que la persona tuviera que vivir determinado incidente por karmas pendientes.

Los ángeles actúan tanto en el nivel material como en los niveles espirituales donde hagan falta.
Su vibración tan elevada está en concordancia con su amor, por eso los ángeles se abstienen de emitir juicios... y gozan haciendo servicio.

¿Qué forma tienen los Ángeles?
Los seres encarnados visualizan a los ángeles proyectando sobre ellos las características humanas. Ven la imagen angélica de acuerdo a sus necesidades. La persona protectora puede ver a un bebé con alitas. Aquel que se refugia en la soledad, quizás vea a un ángel con figura humana adulta y, aunque los ángeles no tienen sexo, pueden llegar a visualizar a una mujer o a un varón, según las expectativas del subconsciente. 
La verdadera imagen angélica no tiene nada que ver con un ser antropomórfico sino con una luz. Aquel que tenga el don de la mediumnidad vidente, podrá visualizar un trazo de luz, una línea o un punto brillante, generalmente en tonos blancuzcos. Entonces sabrá que estará viendo un ángel. Pero la mayoría de los seres humanos, debido a conceptos preestablecidos, sólo ven a los ángeles con las formas ya conocidas.
Algunos estudiosos describen a los ángeles como pulsaciones lumínicas, pero no de la luz visible que todos conocen, sino de una luz que surca el universo supraenergético y mora en el 6º nivel de vibración espiritual.


domingo, 4 de septiembre de 2016

La Ciudad Etérea de Shambala.

¿Qué es Shambala?
En Shambala es donde la Voluntad de Dios es conocida, donde el Propósito de la Creación se manifiesta, es allí el Reino de los Inmortales, donde se discierne el Gran Plan de Evolución Planetaria, donde la Luz , el Amor y el Poder se expresan.
Este excelso Emplazamiento Físico y Espiritual es el encargado de recibir las Grandes Corrientes Energéticas del Universo, actuando como un catalizador de las mismas, para así distribuirlas posteriormente a todos los Reinos de la Naturaleza.
Shambala no es una Utopía, es una Realidad Viviente que se entre funde y compenetra todo lo que existe.
Todo es conocido por los Grandes Maestros de Shambala, cada Idea, cada Pensamiento, cada Emoción, cada Acción.
Ellos son permanentes generadores de Corrientes de Ideas y Pensamientos alineadas a los mas altos fines y enfocados en la Evolución Humano-Planetaria.
LEYENDA
El desierto de Gobi fue un gran Océano, en el medio de este Océano había una isla, esta fue llamada “La Isla Blanca”: todos aquellos que estaban viviendo allí tenían cuerpos formados por substancia de luz.
La radiación de sus cuerpos fue llenando la isla enteramente y la isla resplandecía como un inmenso diamante en el gran Océano azul. Tenía un Rey, según contaban las leyendas del mundo.
El fue llamado:
“El joven de la Eterna Primavera, el Anciano de los Días, Melquizedek, el Poderoso Rey de la Rectitud y de la Paz, Rydgen Jyepo, el Guerrero, el Iniciado, el Eslabón entre el Cosmos y el Planeta, Sanat Kumara.­
Este planeta, nuestra tierra, es el cuerpo de muchos Maestros antiguos, una gran vida, la cual está en el camino de su evolución cósmica. El sistema solar por entero es el cuerpo de una gran, gran vida, viajando en el camino de la infinidad.





Nuestro planeta es el cuerpo del Sistema Solar, es un centro, es un órgano del Gran Señor Solar.
Por ordenanza del Señor Solar las vidas están viniendo a través de una única evolución a esta tierra.
Las vidas son enviadas aquí por las grandes leyes kármicas para aprender, para ser purificadas, para desarrollarse; vienen vidas desde la Luna, desde otros planetas, desde otro sistema Solar, desde el espacio donde ellos estuvieron esperando la oportunidad para continuar su evolución, desde el reino animal y manifestándose físicamente con una vida individual.
Estas vidas en número son aproximadamente 60.000 millones y están cíclica mente entrando y saliendo de la manifestación.­
Existía una gran oscuridad, una gran inercia en el corazón de los seres humanos.­
La tierra, en esa meseta del tiempo evolucionó despacio.
Los ancianos Maestros después de consultar a los Grandes Señores, Manus y Señores de la luna, levantaron su voz y pidieron ayuda de las Grandes vidas cósmicas.
Lejos en el espacio la llamada fue escuchada y ciento cinco seres de fuego encabezados por la Eterna Juventud respondieron a la llamado de servicio y de sacrificio.­
Dejando su bienaventurada morada, ellos vinieron a esta tierra de trabajo. ­ Ellos descendieran sobre la Isla. La Isla de belleza, de silencio, serenidad y pureza.
Entra por vez primera en la historia del planeta un grupo de brillantes Maestros, se sentaron en reunión a discutir la evolución de la humanidad y la transfiguración del planeta entero.
El presidente de la reunión fue el Maestro más anciano, quien eligió la Eterna Juventud.­
Este fue Sanat Kumara, como la cabeza de la Asamblea más santa. Ellos se sentaron dentro de un ardiente arco iris, todos vestidos de blanco y con siete estrellas en sus cabezas.
Ellos contemplaron y discutieron por nueve años sobre la voluntad del Señor Solar.­
Ellos analizaron la voluntad y formularon esta dentro de doce leyes.­
Las Leyes de síntesis, de atracción, de repulsión, de economía, de los ciclos, de la vibración, de cohesión, de desintegración, de con­trol magnético, de fijación, del amor, de sacrificio, y otras leyes subsidiarias de estas leyes mayores.­
La leyenda dice que dividieron estas leyes en siete grupos.
Ellos formaron la fundación de los siete mayores Ashrams: donde los grandes Maestras discutieron las posibilidades de utilizar estas leyes para la elevación de todos los reinos, para el despertar del alma humana como un Individuo, como un grupo, como una nación y luego como una humanidad.
Los resultados de este solemne estudio fue el PLAN para este planeta. Entonces la voluntad del Señor Solar fue trasladado dentro de lo propuesto y el propósito dentro del Plan.

La leyenda dice: a lo largo de las eras los grandes Maestros desarrollaron y adaptaron el Plan a las necesidades de los reinos en el Planeta.­
Y a su debido tiempo ellos crearon grandes Universidades y Templos de misterio para educar a la humanidad.

Los siete Rayos son derramados de las siete poderosas estrellas de la Gran Osa, donde estaban los siete poderosos ríos de inspiración de los siete Ashram.
El Plan fue dividido en siete secciones como los siete Rayos divinos.
Ellos llamaron a estas secciones política, educación, filosofía, artes, ciencia, religión, economía y finanzas.

Después que el Plan estuvo listo, ellos pidieron desde la fuente cósmica la ayuda de millones de espíritus Ígneos, quiénes necesitaban tener experiencia para hacer servicio y experimentos.

Ellos fueron llamados por muchos nombres: Ángeles Solares, Meditadores Ígneos, Hijos de la Mente, los Observadores, los Hermosos Maestros, las Flores del Amor, las Flores del Gozo, las Flores de la Gloria.­
Ellos vinieron y observaron la condición del Planeta “Es demasiado temprano para hacer algo serio”, ellos dijeron eso y partieron. La segunda vez que los visitantes volvieron, después de muchas centurias, para ver si ellos podían hacer algo para la humanidad, ellos observaron a la humanidad, y desde su esencia ellos colocaron una llama en la substancia mental de la humanidad y por primera vez el hombre fue capaz de usar su mente y de crecer.

Los años pasaron, la tercera vez que los Ángeles volvieron, ellos miraron la llama plantada para formar Ángeles y dijeron: “Nosotros podemos usar esa llama como una estación para ayudar al hombre, observarlo, para inspirarlo y para dirigirlo dentro de un gran despertar, dentro de grandes realizaciones”; así ellos descendieron y entraron dentro de la esfera eléctrica del ser humano.­
La leyenda dice que muchos miles de hombres no fueron capaces de sostener la carga de poder generada por estos Ángeles, y sus cerebros se quemaron, pero aquellos que pudieron sostener la carga tuvieron la primer emoción usando la substancia mental pensando.

El espíritu dormido dentro de ellos tuvo un gran choque y el ciclo del despertar comenzó.
Todos los Ángeles Solares son miembros de la Jerarquía de la Asamblea de los Maestros Santos.­

Cada Ángel Solar es representante del Plano Divino en el hombre. Ellos son la personificación del principio del amor.


Ellos son también ejecutores, siendo Señores del Karma en hombre.­
Todos nuestras motivos están abiertos a ellos, ellos observan, miran, no reaccionan emocionalmente, ningún pensamiento se les puedo ocultar.
Los Señores de la llama, como ellos fueron llamados, trataron de ponerse en contacto con la Chispa profunda y oculta en el hombre­
Usan el método de la meditación, inspiración e Impresión.

Era tras era, ellos despertaron una gran respuesta, una gran inspiración, esfuerzo dentro del hombre.
Aquellos que han trabajado duro, que han servido en espíritu, vuelven como colaboradores de esos ángeles hacia el Plan en todos los niveles de la creación.
Éxitos tales: como un gran progreso en nombre de la Humanidad, la Fortaleza Shambala, como un grupo de ciento cinco seres que tomaron otra acción.­
Algunas de ellos se vistieron de forma humana y crearon grupos, razas, naciones, y volvieron a sus divinos gobiernos.­

Estos grandes seres fueron los primeros Reyes de la humanidad.­
Ellos organizaron grandes trabajos, crearon gran expansión mental entre raza y raza y la humanidad sintió ese poder y los adoró como dioses.­
Fueron siete cabezas y siete secciones de esfuerzo humano, trabajo y obra laboriosa.
Ellos eligieron lugares especiales en la tierra, que fueron beneficiados por los rayos cósmicos, donde se entrelazan unos con otros formando vórtices de energía, y en esos lugares ellos crearon sus grandes institutos educacionales para las siete secciones del entendimiento humano.­
Grandes danzas simbólicas fueron usadas.
Ardua y penosa labor se usó para despertar el espíritu de los seres humanos.
Las escuelas que ellos formaron no estaban solamente en el plano físico.
Ellos tenían escuelas en el plano astral y en el plano mental inferior, de tal modo que toda la raza humana ya sea en cuerpo o fuera de él tenía la posibilidad de marchar hacia el camino del desarrollo.
Las escuelas fueran divididas dentro de tres secciones, preparatoria, avanzada e iniciación.­
Donde los más sagrados rituales, ceremonias, fueron decretadas y demostradas.
Miles de años pasaron y el alma humana comenzó a florecer.
Algunos hombres que habían entrado en las Escuelas de Misterio pasaron a través de disciplina, educaciones, vida después de la vida, hasta que uno entre los millones se volvió discípulo y cooperó con el Rey, con la cabeza de la Escuela y de este modo el Peregrino de Luz, sosteniendo a otro de la mano, atravesó la vía y se volvió iniciado de los menores y mayores misterios.
Como los ilustrados Maestros aumentaron uno a uno, los ígneos Kumaras dejaron este planeta por reinos más elevados de esta galaxia para continuar su viaje por el infinito.
Solamente siete Maestros del Sacrificio, tres de ellos sirviendo como esotéricos Kumaras, como Centros elevados de Divina Trinidad, innominadas energías.
Los otros tres se relacionaron con la Jerarquía, la humanidad y sus cambios cíclicos.­
El Señor del Mundo, Sanat Kumara, permanece con nosotros.­
El es el Gran Sacrificio, el Observador Silencioso, el Iniciador, el Rey.
Nuestra Planeta es un órgano, o un contra en el Gran Sistema Solar. Seis de nuestros Kumaras son eslabones, entre otros seis esquemas planetarios y nuestra tierra.
Siete Kumaras son siete Llamas, siete espíritus ante el trono, las siete cabezas que son centros de los Ángeles, hombres celestiales de nuestro planeta.
La Jerarquía donde el principio del verdadero amor es desarrollado para su elevación, fue un centro formado por Kumaras.
Ahora en este punto de la historia humana, el hombres que ha alcanzado la liberación y la maestría, lo ha hecho desde el centro planetario de educación, a sea la Jerarquía.
Esta fue una gran victoria para Kumaras y para la humanidad.­
A lo largo de las épocas todos los grandes Maestros fueron rayos directos saliendo de la Jerarquía, realizando el mensaje que le fue dado por el corazón de la misma.
Todas las grandes religiones son tenues ecos de sus claras y cristalinas voces que vienen a enseñar la unidad de la vida, el poder curativo del amor y de la bondad, el valor del trabajo y del esfuerzo, la inmortalidad del espíritu y el camino del infinito.
Todas las Escuelas de Misterio en el pasado fueron organizadas por los discípulos directos de los Grandes Maestros.
Ellos fueron los que enseñaron la ciencia de gobernar, la ley y el orden.
Esta fue la ciencia de la armonía con el propósito del Señor de Shambala.